Entradas

Mostrando entradas de 2013

La mas bella obra de Arte.

Descifrar con un dedo las rutas imposibles que tu cintura dibuja en el aire, y apagar, por un segundo el mundo alrededor. Como si una pluma te escribiera versos ardiendo sobre la piel y volara por entre las nubes de vaho que se condensan en los cristales, expectantes, cubriéndonos con su velo gris intangible. Separar en un gemido tus labios candentes mientras los míos exploran laberintos prohibidos resguardados en tu cuello y susurrar, en tu oído suplicante, palabras que harían arder el universo. Juntar los pedazos rotos de tu alma y tallar en tu pecho la palabra libertad. Lamer cuidadosamente cada una de tus heridas, y dibujar, con las cicatrices, el más bello de los horizontes. Grabar, en mi mente a fuego, el instante perfecto entre sueño y realidad que dibuja tu sonrisa al verme, y cómo mi alma tiembla impaciente por tenerte entre mis brazos, y hacer de ti, la más bella obra de Arte.

Lejanía es imposible.

Rozarte de manera tan sutil que hasta el viento se sonroje, en un cruce de miradas de los que acaban sonriendo, y que el tenue silbido de nuestras almas abrazándose se abra paso a través de los esquemas. Sin que nuestra piel entre en contacto, sin que el mundo sepa nada, que a sus ojos la distancia es lejanía, y a los nuestros lejanía es imposible. Al mirarnos el mundo torna gris, y en un lienzo tan vacío nuestras almas son dos chispas de color que fueron siempre incomprendidas, pero juntas descansan en el aire levitando en su propio centro de gravedad, ajenas al mundo enfermo que les rodea, ignorantes del calor que desprenden sus miradas.  En tus ojos encuentro el centro del universo, el secreto más profundo de tu ser. Oigo como se te escapa la voz a gritos mudos y susurros suplicantes de un segundo de silencio en tu cabeza, y te dejas llevar, por el sonido de la mía, a un mundo paralelo, donde todo es calma, y a placer te rodeas de realidad eterna y moldeable que obedece impe...

Escribir por recordarte.

Tengo miedo de las hojas en blanco. De los primeros pasos, las primeras palabras. De no encontrar la manera de, con unas cuantas letras, ser capaz de decirte todo lo que sucede en mi interior. De no hacerme entender, de no conseguir expresarme con suficiente claridad, con la claridad suficiente como para llegar hasta ti. Tengo miedo de escribir, por las noches, supernovas, y al amanecer encontrar un puñado de letras puestas de mala manera. Porque yo sueño con escribirte universos de tinta llenos de metáforas, adornados con mayúsculas estratégicamente colocadas, sueño con acelerarte el pulso en cada coma, dilatar tus pupilas con cada punto y seguido, que tus labios se separen tímidamente en silencio, dejando escapar un suspiro mudo que recorra tu pecho y tu vientre velozmente y que, antes de darte cuenta, tus piernas tiemblen esperando el siguiente párrafo. Me gusta escribir por recordarte. Porque aunque me aterre enfrentarme a algo desconocido las palabras acaban llega...

Mi universo particular.

Como chispas, las palabras que nos quedan por decirnos saltan cuando estás tan cerca. La gravedad me lleva paso a paso, poco a poco hacia tus ojos, que me hablan de un mañana, de un universo todavía por crear entre nosotros, y me rozan, la piel y el alma, y me cuentan, que entre susurros y sueños que no llegan me piensas y me esperas en tu cama, a tu lado, haciendo eterno cada centímetro que nos separa, recorriendo el horizonte con los dedos a través de tu ventana y te evaporas, liviana, en calma contigo y con tu mundo. Me cuentas la sutil manera en la que deslizas tu mano por debajo de la sábana y encuentras la mía, y dibujas en mi brazo laberintos que sólo tú eres capaz de descifrar, surcando con tu piel cada centímetro de la mía , haciendo de esa cama nuestro propio laberinto, donde cada noche nos perdemos y nos encontramos, una y otra vez, hasta que acabamos rindiéndonos al tiempo y al espacio, siendo un solo ser, nuestra forma de perfección más bella y completa, ardiendo en un ins...

En cuanto Hoy acabe.

Todos nacemos atados en corto. Para poder sobrevivir cuando estamos indefensos salimos al mundo con una cruel metáfora.  Crecemos con ese miedo a la muerte y a la pérdida grabado en nuestro más profundo instinto y para superarlo nos encerramos en la comodidad del engaño, bajo sábanas de mentiras y falsas esperanzas. Nos tapamos los ojos y pensamos en lo lejos que está ese día, el día en el que todo lo que estamos construyendo deje de tener importancia, asumiendo que tal momento está a años de distancia. Vivimos pensando que las personas de nuestro alrededor son eternas, que tienen por derecho universal durar hasta cuando marcan los cánones, que son inmunes al tiempo, al daño, a la enfermedad y a la locura, y que tienen la obligación de vivir mientras tú les necesites cerca. Pasamos los días asumiendo que mañana obviamente llegará en cuanto hoy acabe y que el mundo avanzará con nosotros, y ahí nos dejamos atrás la mayor parte de la vida. Guardamos palabras para la próxima d...

Como relámpago imprevisible.

En la duda, en la herida, en las ganas de gritar, en el sofoco y las palabras disfrazadas de puñal, en el derrumbamiento de cada una de tus certezas, me tendrás. Cuando todo sea oscuro y no sepas hacia donde debes mirar, y tus pisadas se hagan lentas y apagadas, te recordaré quién eres y qué te hizo llegar hasta aquí. No necesito ir por delante y tirar de ti el resto de nuestros días. No te quiero esclava ni esposada a mi muñeca.  No quiero que me veas por obligación ni me aprecies por inercia. No quiero ser tu costumbre ni tu rutina. No quiero que dependas de mi ni te aferres a un clavo ardiendo con mi nombre. No espero ser lo seguro, pero si lo cierto, lo real. No quiero ser tu opción fácil. No quiero ser tu opción.  No te quiero de muchas maneras pero de otras tantas enloquezco por ti. Te quiero libre y amando a gritos, te quiero volando sola y haciendo el cielo tuyo, escribiendo con tus plumas celestes cada uno de tus giros. Te quiero en verso y prosa libre y desatada, ...

Mientras te escribo.

Llamar a tu ventana y pasear de madrugada por la calle vacía, de la mano y en silencio. Pasar la noche en tu casa, viendo películas de domingo. Ir a recogerte y colarnos en alguna fiesta sin ser invitados. Conducir por una de esas carreteras americanas de película, rodeados de desierto y con el viento despeinándonos. Ponernos nerviosos horas antes de coger nuestro primer vuelo juntos. Pasar la noche en un hotel de algún país extranjero. Pintar una lámpara de mesa con pintura celeste. Conseguir un gato. Verte retratar al gato con témperas. Hacerte sonreír delante de un espejo. Que hagas que me guste el café. Dejarnos crecer el pelo juntos, volver a cortarlo, y empezar otra vez. Pasar mas de 24 horas sin salir de la cama. Ver como te quedas dormida en el sofá y llevarte a la cama sin despertarte. Grabarnos haciendo tonterías en algún viaje largo. Compartir una manta. Verte dormir con mi camiseta. Hacerte reír mientras bebes agua, mojarte el pantalón y que te rías por den...

To make you feel alive.

Pienso llevarte a romper espejos. Fugarnos tú y yo sin importarnos horarios, límites ni vértigos. Cogerte de la mano y llevarnos a un sitio donde no hayamos estado antes, donde no haya nadie que pueda mirarnos mal ni juzgarnos. Donde parezcamos locos aunque estemos solos. Lejos, lejos de todas las lenguas afiladas y los comentarios inoportunos. Pienso llevarte a un lugar donde te sientas protegida en el vacío, con mi única compañía, donde puedas darme una oportunidad para que seamos. Porque quizás, si me dejaras, conseguiría liberarte. Quizás, quiero decir, seguro. Seguro que te liberaría. Borraría todos esos suspiros que humedecen tus reflejos, todos esos murmullos que no te dejan dormir por las noches y podríamos empezar juntos tú y yo, yo y tú, sin pasado ni monstruos ni dudas ni puñales ni recuerdos ni traiciones ni sospechas ni desvelos. Yo puedo hacerte sentir viva de nuevo. Yo quiero hacerte sentir viva de nuevo. Voy a llevarte a romper complejos.

Introspección suicida

Me escapé de mi y comencé a andar a oscuras, sin luz, ni aire ni alma, rodeado de sombras de mi vestidas de pasado, grotescamente retorcidas que miraban con ojos amargos y saturados de horrendas visiones, asemejándose a estatuas toscas y mal pulidas de piedra negra y fragmentada. Me juzgaban en silencio y sus dedos señalaban, conociendo cada muesca que el tiempo marcó en mi orgullo, pues nadie hiere tanto como se hiere uno mismo. Aunque no emitían sonido alguno se escuchaban murmullos muertos y apagados, resonando en mi cabeza, de toda esperanza ya carente, y penetrando en mi conciencia como hoja de fuego ardiente separando la piel de mi pecho en jirones demacrados. Me escapé de mi y seguí caminando. Llegué a una ciudad de luces ciegas infestada. Se alzaban en el cielo como montes apagados que en otro tiempo iluminaban lo que daba por seguro, dando ahora espacio a la oscuridad más insondable que mi alma haya portado. Avancé a tientas con las manos escarchadas, pues el frío era lo úni...

Café de medianoche.

Cuando se apaga el sol se enciende mi hoguera. Me ilumina y la habitación arde, y mi mente, y mi voz, y mis ganas de despertarme. Con ese calor sofocante, y ese humo entre mis venas, desespera no encontrar la manera de encontrarte y mandar las cenizas a que vuelen con el viento que tanto nos despeina. Todo el miedo, y las inseguridades bailan a su alrededor y se ríen de mi, me provocan, me intimidan por momentos y mi valentía parece resquebrajarse como la hojarasca. Me nublan la conciencia y todo parece lejano e imposible, incluso yo. Me siento tan frágil y patético que no me reconozco. Y me aferro a ti. Tú, que me haces fuerte e invencible, aunque tú no lo sepas. Tú, que me miras y me rompo, pero de esa única manera que no destruye, sino que te eleva hasta el punto de creerte el rey del mundo. Y desde esa cima que tú y sólo tú me haces alcanzar las hogueras parecen tan pequeñas que llamarlas chispas se les queda enorme. Y sonrío, orgulloso de estar ahí arriba, gracias a ti, aunque tú ...

Noche de ti.

Oscura y efímeramente eterna la noche me besa y me atrapa. Me entiende y me abraza, no me juzga ni me teme, no se esconde ni me hiere. Oscura y apasionada la noche me oculta y me desviste, se desliza por mi cuerpo y mi alma ingrávida y desnuda, llena de nada, llena de noche, de pasión y de locura. Me estremece en lo más hondo y se me clava en las entrañas, noche de caos, noche de ti, noche púrpura y hendida. Y se esconde entre mis venas, me seduce y me hipnotiza, me recorre y me descubre e invisible se marchita. Oscura y suicida la noche efímera enamora, se rompe, se quiebra, se muere y me llora, me olvido y se olvida, y con la luz, me duermo.

Como crece algo prohibido

"No estamos hechos para estar separados. Y lo sabemos. Al menos yo, no Sé tú. Sé que no soy el único que amanece roto. Nuestro amor es posiblemente imposible, fatal y exagerado, de esos que no caben en los brazos. Nuestro amor es de esos que se leen entre lineas, que no se notan hasta que han llegado, que siempre encabezan un Querido Diario, que no dejan de pasar hasta que pasamos de dejarlo en el fondo. Hasta que seamos valientes de cogerlo y enfrentarlo, ponerlo sobre la mesa y luego arrojarlo al suelo para ocupar su lugar fundidos entre nosotros mismos, disfrazados de nosotros mismos, siendo los mismos nosotros. Nuestro amor crece como crece algo prohibido, en la sombra y deseado, temido y esperado."

Pues son tus ojos de mi alma el espejo.

Eres esa nota de saxofón que clavan. El último parpadeo ámbar de un semáforo. La última nubecilla de humo que se escapa de una chimenea antigua antes de apagar el fuego. El segundo nada más despertarte que aún te sientes en el sueño. El segundo nada más dormirte que aún te sientes despierto. El tacto del agua en verano. Esa frase que oyes años después y te convierte en primavera. Eres mi noche más corta del año. Eres mi satélite. Eres tú. Eres. Eh. <------ .somÉreS

Imposibles de olvidar.

"Todos tenemos algo dentro que brilla. Una energía, como un deseo, o una ambición. Puedes llamarlo sueño, meta, destino, o incluso alma. Sea lo que sea, nos permite movernos con sentido, nos empuja a continuar, a seguir viviendo, a ser fuertes. Alimenta nuestro instinto mas profundo, nos genera una infinita fuerza para apartar lo que sea del camino y conseguir nuestro Propósito. Para algunos es su propia imagen, la necesidad de crecer y hacerse independientes, vencer sus frustraciones, protegerse a sí mismo y a los suyos, otros, en cambio, vuelcan su vida en encontrar a La persona, aquella mitad que te hace entero, vulnerable e invencible al mismo tiempo. Sea cual sea, su objetivo es completarnos, darnos la razón de existir, un propósito." A veces, cuando vemos como esa pequeña llama interior flojea y se vuelve tenue el dolor mas básico y temido nos inunda, el miedo a la pérdida, a la derrota. El miedo a perderte. Algunos se esconden, rezan, acuden a lo imposible para pedir...

Tan efímero que asusta.

Con el alma en las pupilas te me escapas, te haces tan lejana y borrosa que tu imagen se vuelve espejismo y desespero. Las cortinas nos protegen y tu cuerpo es tan frágil, parece tan efímero que asusta. No sabes, no sabes lo que daría por poder cuidarte, protegerte, hacerte inmune al tiempo y al espacio, que las únicas reglas se escapen de nuestros labios. Tú, criatura, no lo sabes. Me pregunto cómo podría ayudarte, sacarte de ahí. Hasta soñé contigo. Soñé que te despertaba y salíamos del edificio, caminaba con tu cuerpo reposando grácil en mis brazos y te llevaba hasta tu casa, subíamos por las escaleras mientras se me escapaba una pequeña risa irónica y te dejaba en tu cama. Y te sentías segura, a salvo. Conmigo.

Let us be.

Es como un secreto. Algo de vital importancia que permanece bajo nuestra piel, y de vez en cuando se escapa en algún mensaje a altas horas de la noche, una mirada, una frase en el momento oportuno, con las palabras oportunas, colocadas en cierto orden específico y que no podría ser de otra manera. Como si las palabras supieran que están siendo usadas para nuestros propios fines y por esa razón cobraran mayor importancia y calidez. Es algo que se esconde tras esas palabras, tras esas miradas y tras esos mensajes, pero que ambos conocemos, sentimos y compartimos, pero en secreto. Me atrevería a decir que ni siquiera nosotros conocemos la magnitud del asunto, solo lo percibimos ligeramente, y nos asusta. Por eso a ratos intentamos matarlo, quitarle importancia, convencernos de que no nos está ganando, que somos dueños de ello, y no al revés. Pero a veces también nos dejamos abrazar por su desnudez, porque aunque parezca complicado, es muy simple. Es algo que siempre está ahí cuando lo nec...

Al unísono.

"Y destapar... ...en dos palabras mas de cien recuerdos por segundo, una herida abierta que nunca llegó a cerrarse, ni a dejar de sangrar. Recordar en cien segundos esos dos olivos que fijaban sus pupilas en el infinito, perdidas, que ahora añoran sentir la calidez de una sonrisa. Nadie, los dos a la vez. Dime, dónde quedó aquella mirada risueña, ese imposible. Dime que fue del tiempo, de las mañanas. Cierra los ojos y sueña, quizás mañana esté a tu lado. Quizás mañana. El valor que me faltó ahora pesa a mis espaldas, y la pregunta es la misma, pero con diferente respuesta. Cierra, quiébrame, ábreme en canal, saca todo lo que encuentres, y llévate junto a mi alma la cobardía del pasado. Mírame, sólo queda lo que ves, y es todo para ti, para nadie más. Puede doler, quizás demasiado, pero es peor el dolor de no tenerte, de poder hacerlo, y no tenerte. Arráncame la voz en un guiño, y el miedo en una sonrisa, arráncame el orgullo en una lágrima y la ira con tus labios. Silenc...