Let us be.

Es como un secreto. Algo de vital importancia que permanece bajo nuestra piel, y de vez en cuando se escapa en algún mensaje a altas horas de la noche, una mirada, una frase en el momento oportuno, con las palabras oportunas, colocadas en cierto orden específico y que no podría ser de otra manera. Como si las palabras supieran que están siendo usadas para nuestros propios fines y por esa razón cobraran mayor importancia y calidez. Es algo que se esconde tras esas palabras, tras esas miradas y tras esos mensajes, pero que ambos conocemos, sentimos y compartimos, pero en secreto. Me atrevería a decir que ni siquiera nosotros conocemos la magnitud del asunto, solo lo percibimos ligeramente, y nos asusta. Por eso a ratos intentamos matarlo, quitarle importancia, convencernos de que no nos está ganando, que somos dueños de ello, y no al revés. Pero a veces también nos dejamos abrazar por su desnudez, porque aunque parezca complicado, es muy simple. Es algo que siempre está ahí cuando lo necesitas, sin pedir nada a cambio, y esa sencillez es justo lo que necesitamos cuando todo lo demás falla. Consigue que todo parezca fácil, posible, sencillo. Sin debernos nada, sin tener que complacernos en todo momento. Simplemente nos permite Ser. Ser. Sin corazas, ni máscaras ni disfraces. Ser nosotros sin el miedo a ser juzgados, sin el miedo a no ser suficientes, a no dar la talla. Porque para nosotros somos todo, en todo momento, nosotros. Y no esperamos que los demás lo entiendan porque quizás sea algo que no está hecho para ser comprendido.


Comentarios

Entradas populares de este blog

La mas bella obra de Arte.

Silent whisper of us

Introspección suicida