-8ºC
Tartamudeando pregunté si tenías frío. No me contestaste tú sino los 8 grados bajo cero Tonta manía mía de preguntar siempre lo obvio de cuestionar lo inverosímil de no creer que estás aquí de imaginar cuánto tiempo queda hasta que una farola separe tu mano y la mía y al volver a tu encuentro mis dedos se agarren a nada y de repente de un segundo a otro tenga que aprender que ya no estás ni vas a estarlo.