Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2012

Forget the forbidden.

Hoy me he levantado con ganas de deshacer el mundo. Con esa chispa en la mirada que desborda decadencia. Con ganas de destruir los esquemas, de romper lo conocido, de saltar al vacío. Hoy me he levantado para hacer lo incorrecto, para alejarme de lo seguro y fundirme con lo que quema. Porque por un día pienso entregarme al sentir, al no pensar. No pensar si está bien o mal, si es ético o no. Si lo siento, será justo para mi. Hoy seré esclavo de mi yo visceral. Llevamos mucho tiempo en silencio, haciendo lo que no queremos, viendo lo que nos aterra, diciendo lo que no pensamos y queriendo a quien no nos quiere. Dedícanos un día. Nosotros nunca seremos justos, nunca estaremos en el punto medio, jamás seremos correctos, ni lo que debió suceder. Somos lo contrario, dos deseos egoístas de querer buscar nuestro equilibrio propio, aunque el mundo se derrumbe a nuestros pies, somos la necesidad incondicional de sentir desde dentro, de entregarnos en cuerpo y mente aunque nos matemos en el ...

Afraid of us

De pequeño confundía a los mirlos con cuervos por el simple color de sus plumas, esas negras y elegantes plumas que cubrían sus alas y me despertaban cada mañana. Me levantaba y me preparaba para ir al colegio mientras los veía por la ventana revoloteando en los jardines, y el ingenuo de mi les temía. Al menos la primera vez que les vi, y la segunda, quizás hasta la tercera. A la cuarta dije basta, y me acerqué a uno de ellos. El me clavó sus negros y expectantes ojos y en menos de un segundo se marchó volando, asustado. En ese momento le perdí el miedo a lo desconocido, a lo que no lograba entender. Descubrí que uno de los miedos que vivían cómodamente en mi desde mi temprana madurez era aquel desconocido, el miedo a ser temido. Y ese miedo es el que me trajo a hablarte por primera vez. Te descubrí, revoloteando por la gama de aspectos lúgubres de mi vida, por esas esquinas que nadie se había atrevido a descubrir. Y tú y yo estábamos a un mundo de distancia, pero yo ya te quería. Au...

Survive until tomorrow.

Te sorprendería la de cosas que hago cuando te echo de menos. A veces te escribo, otras muchas te pienso, a veces me hundo en nuestras fotos juntos, me divierto recordando los hoyuelos de tus mejillas, paseo con mis dedos la figura de tu cuerpo para luego darme cuenta de que no estás ahí. Algunas noches meto la almohada debajo de la sábana y me imagino que eres tú, que has discutido con tus padres, te han echado de casa y en un arrebato de enfado y desesperación nocturna acudiste a mi, que siempre estoy y estaré. Que llamaste a mi puerta, y nos miramos, yo aun dormido jurando que eso era un sueño, que no estabas ahí. Te dejaba pasar y te ofrecía un café, aunque quisiera en realidad ofrecerte el resto de mi vida juntos, un café serviría por el momento. Que tu agarrabas la taza aún caliente y te quemabas, y a mi me divertía ver la mezcla de dolor, vergüenza y agradecimiento que danzaba en tus mejillas. Y me sonreías, y ahí estaban tus hoyuelos, con riesgo de asesinato a esas horas de l...