Forget the forbidden.

Hoy me he levantado con ganas de deshacer el mundo. Con esa chispa en la mirada que desborda decadencia. Con ganas de destruir los esquemas, de romper lo conocido, de saltar al vacío. Hoy me he levantado para hacer lo incorrecto, para alejarme de lo seguro y fundirme con lo que quema. Porque por un día pienso entregarme al sentir, al no pensar. No pensar si está bien o mal, si es ético o no. Si lo siento, será justo para mi. Hoy seré esclavo de mi yo visceral.


Llevamos mucho tiempo en silencio, haciendo lo que no queremos, viendo lo que nos aterra, diciendo lo que no pensamos y queriendo a quien no nos quiere. Dedícanos un día.
Nosotros nunca seremos justos, nunca estaremos en el punto medio, jamás seremos correctos, ni lo que debió suceder. Somos lo contrario, dos deseos egoístas de querer buscar nuestro equilibrio propio, aunque el mundo se derrumbe a nuestros pies, somos la necesidad incondicional de sentir desde dentro, de entregarnos en cuerpo y mente aunque nos matemos en el intento. Porque qué forma más bella de morir si es amándonos, sucediendo en un instante, dejando escapar el universo de palabras sin sentir, de besos por callar y de mentiras endulzadas que te matan por dentro. Por llenarte en cuerpo y alma, el vacío que te devora cada luna, por secar la almohada de una vez. Dar la vida prometiendo que lo único que moje tu cara sea lluvia.

Olvidemos lo prohibido. No se pueden atar los sentimientos, ni manejarlos. Son ellos quienes nos manejan a nosotros, quienes nos acaban diciendo qué hacer.


Y por eso, estoy tranquilo.

Porque sé que


Sucederemos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La mas bella obra de Arte.

Silent whisper of us

Introspección suicida